Hoy cumplo cuarenta primaveras y hace unos días pudimos celebrarlo como merece. Últimamente todo el mundo que tiene menos años que yo me mira como diciendo, ¿cómo lo llevas? como si me fuese a crear algún tipo de estrés o depresión generacional. Pues no; La verdad es que me encuentro mejor que nunca. En este mundo donde la mayoría de personas a cierta edad le gusta quitarse años a mi me viene estupendamente cumplirlos.

Si, ya soy cuarentona. Madre de dos hijos, con responsabilidades poco glamurosas y todo lo que conlleva pero, estoy encantada. La única pena que tengo es que voy a tener que esperar otra década para que mis amigos y yo montemos otra verbena.

Lo bueno de cumplir años es pensar que has ido alcanzando las metas que te habías propuesto y, no siempre me he sentido así. Pensar que hemos logrado al menos parte de lo que nos propusimos cumplir cuando teníamos 30 es lo que hace que me guste sumar años.

Aceptarse uno mismo tal y como es, pensar que las cosas si pueden cambiarse, aprender a disfrutar de las cosas pequeñas, disfrutar de estar sola, aprovechar al máximo los momentos de ocio. Éstos entre otros muchos motivos, es lo que hace que mi mente y cuerpo fusionen de una forma natural.

A ver, honestamente, si el salto fuese de tener 25 a 40 tendría un considerable bajón, pero de 39 a 40, pues fenomenal.

Aprender a sonreír por cosas que antes no hubiéramos imaginado que nos hicieran gracia, como los kilos de más, la casa desordenada, las arrugas, dormir cinco horas. Saber y darse cuenta que la belleza es más una cuestión de actitud y personalidad que de un físico bonito. Mimarnos con momentos y no con cosas materiales. El paso del tiempo hace que añore épocas pasadas donde algunos de los míos no se habían marchado y la pasión de la inexperiencia sacaba nuestro lado más rebelde.

Hoy me siento afortunada por contar más de cinco motivos por los que todo vale la pena. Este post de hoy va dedicado a uno de ellos, “mis AMIGOS”. Para los que son y serán, gracias por estar ahí, gracias por quererme tan bien.

Os dejo una canción francesa de un grupo a cuyo cantante llaman el “poeta maldito” y que me descubrió hace tiempo una de mis personas favoritas. No es para todo los gustos pero sí para todos los sentidos.

Lescop; La Foret

Feliz día,,